Mira lo que un policía mexicano le hizo al hombre que abuso de su hijo de 3 años.

La terrible historia que estamos a punto de contarte ocurrió en San Miguel de Tulancingo, Oaxaca. Se trata de una trágica experiencia que vivió un valiente policía llamado José Alfredo y su familia. El hombre lo tenía todo, un buen empleo, un hogar al lado de su querida esposa incondicional quien estaba muy orgullosa de él y su pequeño hijo “Panchito”, el admirador número uno de su padre de apenas 3 años.

José y su hijo poseían un vínculo muy especial, eran muy unidos. Todos los días el tierno “Panchito” despertaba antes que el reloj de su padre sonara para estar pendiente de él y poder despedirlo religiosamente en la mañana antes que su padre se fuera a trabajar. José acostumbraba a darle mucho cariño a su hijo y constantemente le decía cuanto lo amaba.

Una mañana como cualquiera, José se dirigía a su trabajo, pero mientras iba conduciendo hacia la delegación sintió una extraña sensación de angustia, como una especie de presentimiento de que algo terrible estaba por ocurrir. Sin embargo, él continuó su camino  y comenzó a poner en marcha las cosas que tenía que hacer. Una parte de esa mañana transcurrió muy tranquila mientras él y su compañero estaban en su área de guardia, no había ocurrido ningún suceso grave, sólo un par de asaltos y una situación leve con dos vagabundos en la que nadie resultó herido.

Llegó un momento en el cual ambos estaban en la patrulla  y recibieron una alerta que ameritaba apoyo policial de emergencia, pues una persona escuchó unos gritos espantosos de una mujer y de un niño en la casa de su vecina. Cuando recibieron la dirección José se quedó helado ya que se trataba del conjunto residencial donde él vivía.

Cuando llegan al lugar no podía creerlo, se trataba de su esposa y su hijo. Encontró a su esposa tirada en la entrada de la casa muy mal herida y le gritaba con lágrimas en los ojos “Él tiene a Panchito en el cuarto”. Al entrar a la habitación, encontró a su hijo siendo atacado de una mentalidad que es difícil de describir por un delincuente que evidentemente estaba bajo los efectos de alguna droga.

José no aguantó y separó a su hijo de aquel hombre y le dio tres disparos justo en la entrepierna destrozandole sin mas. La familia se recuperó de esto, el abusador falleció tras los disparos, pero lamentablemente José fue destituido de su puesto y se lo llevaron detenido, ahora enfrenta cargos de homicidio por haber actuado de forma precipitada y tomar justicia por sus propias manos.

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